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lunes, 22 de noviembre de 2010

Semillas, semillas, semillas

Podés transplantar una planta ya grande, podés comprar los plantines, podés plantar un esqueje o podés sembrar una semilla. Para mi, no hay dudas: lo más super genial y emocionante es plantar de semilla. Tengo que admitir que muchas de las que planté no brotaron, pero las que salieron... ah que linnnnnnnnnnndo! 
Hay de muchas formas, aca hay un par de las que me crucé y planté. Además de ver los distintos tipos, en la primer foto se puede ver claramente como mi pequena hija me quería robetear una.


Las semillas se pueden sacar de tus plantas cuando florecen o de las frutas o verduras que consumís en casa. Hay mucha gente que las intercambia por correo. Se compran en semillerías, en viveros y también te las da gratis INTA pero hay que averiguar las fechas.  Yo, como empecé recién con esto de la huerta, compré y me regalaron muchas de sobrecito. 
Leí que es importante que una vez que abrís el paquete y usas las semillas, lo vuelvas a cerrar y guardes sin luz y herméticamente, para que duren. Yo conseguí unas mini bolsas con cierre que se pueden reutilizar hasta el cansancio. Ah, y también está bueno chequear la fecha de vencimiento que viene impresa en el paquete, antes de comprarlas y obviamente antes de plantarlas. Sino, preguntale a mi super plantación de lechuga crespa invisible... 


Una vez que empezás con la huerta, supongo que se hace más fácil conseguir plantar de tu propia producción de semillas. Ya estuve averiguando bastante, porque pronto cocecharé mis propias semillas de cebolla. Hace unos meses, un par de cebollas que tenía en la cocina se brotaron y fueron a parar a la tierra, asi nomás, a ver que pasaba.  Dos meses despues ya estan floreciendo. Leí en un informe que hay que esperar a que la flor muestre semillas oscuras. Para entonces, se supone que los insectos se habrán ocupado de polinizarla. Una vez que pasa esto, se corta la flor y se seca  con un poco de tallo, en una bolsa cerrada para protegerla de la humedad y la luz. Despues de 15 días de secado, se toman las flores secas y se frotan para separar las semillas. Acá esta mi flor de cebolla: 


Y como preferir, si prefiero las semillas, pero el tema es la ansiedad. Siempre la ansiedad. Me hago muy cargo de que me pongo como loca y miro la tierra donde planté durante largos minutos para ver si veo algún minibrote. Después me voy a hacer algo y al rato me encuentro de nuevo agachada frente a los almácigos o canteros, mirando a ver si en esos tres minutos en los que no estaba, salió algo. Algunas semillas brotan en tres días, otras en diez, otras nunca brotan. Pase lo que pase, ahí estoy yo, con la mirada fija en la tierra, esperando algun indicio.

Un dato interesantisimo: Las semillas de melón, sandía y zapallo, se sacan al consumir los frutos. Pero para conseguir las de arvejas, habas, zapallitos y tomates, se deben dejar madurar los frutos en la planta.

Un dato totalmente irrelevante: me muero de ganas de tomar un licuado y no tengo licuadora.



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